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viernes, 27 de abril de 2012

Baby Boom (Desastre de la Sexta)


*Edito entrada añadiendo un último párrafo:

Estoy viendo este programa con la expectativa de que vería algo diferente a lo que he vivido.
Y me doy cuenta de que lo que he vivido es una bendición.

Triste. Desilusionada. Dolida. No he podido dejar de llorar...

Esos partos que podían haber sido maravillosos, con expulsivos en litotomía. Además hay una escena en que le piden a la parturienta "subir el culete". Con esos pujos dirigidos sin epidural. Con esos padres en otras salas...
Con esa matrona de pelo rojo diciendo que lo que la parturienta quiere creer es que el parto es suyo y que con eso se siente bien.
Con esos bebés, arrebatados nada más nacer para ser pesados y así ver que tenían razón... ¡cuatro kilazos! 
Con esa episiotomía sin sentido. 

Ese equipo sanitario bromeando por los pasillos. 
Una matrona comenta que "algunas no tienen claro que la epidural no es una  anestesia, sino una analgesia" - de hecho yo me la tomo mucho cuando me duele la cabeza-
Ese equipo de matronas que decide avisar a los ginecólogos porque la parturienta "está descontrolada del dolor". 

FALTAS DE RESPETO POR CUALQUIER LADO. DESDE EL MINUTO UNO.

Las matronas parecen comerciales.
La voz en off advierte de que una dilatación demasiado prolongada puede ser perjudicial para el bebé -por supuesto que no había parturientas que llevasen dilatando más de 12 horas, como mucho...-

Y eso que la maternidad ha "examinado" las imágenes antes de ser emitidas.
¡Dios mío! estoy horrorizada...

Prefería el amor, cariño y respeto de la versión "Un niño por minuto", aunque tenía sus "cosas"...

¿Que por qué me planteo un parto en casa?
¿Que estoy loca?
¿Yo?

Loca estaría si siendo consciente de que lo que he visto es lo que yo quiero.

Dios mío mujeres, ¿es esto lo que queremos? ¿somos conscientes de lo que hacen del acontecimiento sagrado del nacimiento?

Bueno, aquí una que no volverá a ver esto.

Aquí una que cada día tiene más claro lo que NO quiere para el nacimiento de su bebé. 

Aquí una que no cree, sino que sabe que EL PARTO ES SUYO y nadie le venderá una realidad que no es la suya.


CLC


Añado y me sumo a la protesta pública con este listado, gracias a Habichuelas Mágicas,que me ha dado la idea en su entrada: Cómo parir en España.

Más opiniones al respecto:



La evidencia en baby boom El Parto es Nuestro





Baby Boom, lo que hay que ver Nuria Otero Tomera


Nacimiento y dignidad La mamá corchea



Cuando la violencia arrasa con la salud y en amor Gabriella Bianco, blog de una psicóloga (im)pertinente

¡Piernas arriba; esto es un parto! Lady Vaga

Babyboom, un doble error Lady Vaga

Babyboom, lo que veo, lo que pienso, lo que siento Olga Rebato (Asociación Mamá Luna)





domingo, 13 de marzo de 2011

Para Bea.



Debido a la dictadura de la sanidad pública, del silencio, de la supuesta preparación profesional, del miedo a enfrentarte a alguien con "sólo" el argumento que tu instinto te marca, nos encontramos con situaciones como la que voy a describir a continuación.


Mi amiga Bea, me escribió un correo en el que, entre otras cosas, me pedía consejo sobre cómo empezar a introducir a una amiga suya, recientemente embarazada, en nuestro maravilloso mundo de parto natural, lactancia y crianza con apego.
Es triste que este tipo de información no sea la que se te ofrezca de primeras, desde el momento del positivo, sino que seas tú misma la que tengas que buscar, leer y discrepar. Discrepar incluso en el momento del potro. ¡Qué contrasentido! se escudan en un hipotético bienestar físico del feto y de la madre, olvidando el psicológico de ambos -pese a que estos traumas sí estan significativamente documentados-

Bea es matrona y me pide a mi, como madre, iluminarle. Ella, dice, está en crisis - en parte, puede que desilusionada por lo atada que se siente en la Seguridad Social-
Me halaga. Lo hace por dos razones.
En primer lugar, ella cuenta con mi experiencia. Parece mentira, pero el tiempo, aunque sea poco, te dota de ese poder.
En segundo, porque ella fue mi "mentora". Ella apovechó sabiamente mi curiosidad y miedos para volcarme todo tipo de conocimientos. Ella me dedicó extensísimos y enriquecedores correos. Yo temía que se aburriese, pero no, ella se disculpaba por el tamaño de sus textos... eso, amiga mía, es vocación.

Así es que, Bea, voy a limitarme a recordarte mi inicio de embarazo.

Yo comencé éste blog teniendo muy claro lo que deseaba. Concretamente, desde el tercer o cuarto mes de gestación de Celia, ya había devorado gran parte de la bibliografía necesaria para un embarazo y parto feliz. Despues, vendría la lactancia y crianza -por cierto, el libro que actualmente estoy leyendo, es "Crianza Feliz" de Rosa Jové-

Pero el principio de mi embarazo fue muy diferente.
El miedo era la constante principal. Miedo a abortar, miedo a parir, miedo a criar, miedo, en definitiva, a lo desconocido. Entonces, la información era mi única forma de conocer si no hay experiencia previa. Y ahí entró Bea. Comenzó con un link, me recomendó leer las historias de parto "las últimas, que son más suaves" - dijo-. Entonces conocí a Toya - y a Patricia-, a Ana - y a Marcus-, a Esmeralda -y Sira-, etc,... y yo quería más. Me emocioné con todos y cada uno de sus textos e imágenes. Continué con los vídeos de "bienvenida" de Wanda y Christian.
Y lo tuve claro, yo quería que mi bebé tuviera como recibimiento esa madre fuerte, capaz y segura de sí misma. Esa madre que daría todo lo necesario para ofrecerle la mejor entrada a la vida. Y quería, también, ser esa madre feliz y orgullosa de su trabajo. Quería ese subidón hormonal. Yo quería para mí esos partos brutales e intensos.

Me quedaba claro que se podía parir sin miedo, de una forma consciente y con dolor. Que el parto no era sufrimiento. Y que todo esto realizaba a la propia madre.
Ahora me quedaba sentir esa seguridad dentro de mi.

Para ello, Bea me recomendó Embarazo y Parto seguro. Me prestó: Parir sin Miedo, Bésame Mucho, El concepto del Continuum y Un regalo para toda la vida. Esto hizo el resto.

Mi seguridad en mi, en Celia y en nuestros cuerpos aumentó exponencialmente. Estaba deseosa de poner nuestras "máquinas" a funcionar. Pero claro, antes tenía que tener en cuenta muchas cosas. Yo no pariría en casa, mi dilatación y expulsivo estarían limitados a un hospital, a unos protocolos.
Bea, de nuevo, me asesoró. Uhmm... Valdemoro... ¿no intervienen?¿dilatas y pares en la misma habitación? ¿a solas con quien tú quieras? ¿tienen duchas? ¿y pelotas de dilatación?Entonces no necesito ningún plan de parto ni nada, ¡es su política! ¡qué suerte, puedo elegirlo!

Bea me continuaba enviando correos: ejercicios de suelo pélvico, borrador de plan de parto -por si acaso-, artículos de interés, incorporación a las listas de EPEN... Todo lo archivé en una carpeta: "CELIA". Todo lo tengo guardado para releerlo y compartirlo. Desde el principio hasta el final.
Ahora, Bea, si lo necesitas, te lo reenvío para que tu sabiduría y trabajo siga circulando y esto de parir vuelva a su esencia, vuelva a los orígenes que jamás debió perder. Espero haberte recordado esos momentos, para mí impagables. Gracias por todo.

La ciencia y tecnología no nos debe limitar. Nuestro tiempo, nuestros deseos, nuestras emociones sólo deberían ser perturbados en momentos de peligro real. Eso es ser un buen profesional.
Y tú, futura madre, movilízate.


CLC