lunes, 10 de diciembre de 2012

Con limón y sal...



Qué buen rollo de canción...

Pero si es tu preciosa rubia la que te canta el estribillo mientras te acaricia la cara, el buen rollo muta en amor  incapacitante.



CLC

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Nuestra separación. Nuestro primer aprendizaje.



Corría el año 2010... allá por mayo...

Ayer vi un artículo que me trajo esos recuerdos. Bueno, esos recuerdos se me vienen solos, pero leerlo me ha traído detalles que creí olvidados. 

Cuando revivo aquello, me embarga una tristeza muy difícil de superar. Me descubro llorando y me doy cuenta de que jamás podré recordarlo de otra forma. Me obligo a traerme a "hoy" y la abrazo fuerte.

Aquella noche, tras arrancarla de mi, con la angustia vivida por el peligro de muerte que tenía mi pequeña, no la veo y se la llevan. No llora. Silencio. Llora. Descanso. Papá va con ella. Viene. Cierro los ojos y la huelo. Y ya no está.
¿Cómo está? Cansada.

Lloro.

Silencio.

Soledad.

Vacío.

Puerta azul... puerta azul... puerta azul... interminable puerta azul.

Silencio.

Puerta azul... puerta azul... puerta azul... interminable puerta azul.

Vacío.

Lloro.

Papá viene. Me habla de ti. Quiero ser él. Y no quiero que esté aquí. Que la coja, que la acune...¡que no la deje sola como yo!

¡Qué listo! La ha grabado en vídeo. ¡Qué tontería de cables! ¡yo le daría más calor! 
¡Oh! Su cabecita... ¿dónde le pusieron la ventosa? ¿Le dolerá?
¡Está sola! ¿Así se observa?

¿Quien le dice cosas?
La llaman "la rubia".
¿Por qué le hablan?
Ella tiene que estar tranquila. Hay demasiado jaleo.
Es mi hija y no estoy con ella.
Odio a las enfermeras marujas.
¡Quítale el audio! 
No hay más bebés.
Dile que la traigan.

¿Que no está el pediatra? 
Entonces, ¿cómo la observan?
Cógela, que no esté sola en la cuna. Pónla en tu pecho y dile que la quiero.

¡Vete con ella y no vuelvas sin ella!
Y venid pronto porque me estoy muriendo de pena.

Lloro.

Voy a ir por ella.

¿Por qué narices no voy por ella?

Cierro los ojos y estoy allí y la cojo y le arranco los cables y me voy corriendo. 

¿Y si...está mal?

Pero en el vídeo movía la boca... quiere mi pecho. 
Foto: El Parto es Nuestro
Sí, seguro que está mal, pero porque no estoy con ella.
    

Y las enfermeras le hablaban. Duele. Ellas están con mi niña.  Las odio. No soporto su voz.
No le habléis. ¿Por qué la tocáis? ¡Yo soy su madre  y no lo hago! -aún no entiendo del todo por qué tuve aquel rechazo hacia ellas, creo que me sentí invadida o desplazada-

Lloro. 

Miro el reloj.

Puerta azul... puerta azul... puerta azul... interminable puerta azul.

Creo que me voy a volver loca.

Me incorporo...¡papá, mamá! Lloro.

Viene.

¿Y ahora qué?
                                                                                    

No puedo vivir con la tristeza del pasado. Pero no puedo olvidar esa soledad y vacío vividos. Es la sensación de muerte más profunda que se pueda imaginar.

Mis hormonas, aquellas que debían de enamorarme de ella, hicieron de aquello la situación más dolorosa que había vivido jamás.

Y nadie, salvo mi hija, podría hacerlo más llevadero.

Creo que he compensado a Celia por ello. Al menos, lo he intentado con todo lo que ha estado a mi alcance, pero no quiero que lo "olvide" como tampoco yo quiero olvidarlo. No quiero porque nada como vivir aquello, para valorar, para buscar, para saborear con más intensidad y consciencia, posibles situaciones futuras.

Lo vivido no se puede cambiar, así como tampoco se debería olvidar. Lo vivido, nos enseña. 


CLC

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Reloj, no marques las horas



No es porque te vayas. Es porque el SÓLO TÚ perderá, irremediablemente, fuerza.

Adiós a esas largas cortas tardes sólo contemplándote. Saboreando tus avances. Enorgulleciéndome de tu crecimiento. Y más aún de tu nacimiento. Agradeciéndote en silencio mi felicidad.

Mi barriga crece y pareces más preparada que yo a compartirme. Papá ahora es un pilar importantísimo en tu vida. Me liberas poco a poco de ti. Qué sabia eres. 

Y ahora me asusto porque no se hasta qué punto puedo separarme de ti. Porque sería injusto que nuestro bebé no gozase de mi exclusividad durante los primeros meses, pero es aún más injusto dejarte a ti sin la tuya.
Porque al principio la balanza se inclinará naturalmente a quien más me necesite, pero yo te seguiré necesitando a tí. Mi pequeña. Tus abrazos. Tus masajes. Tus dulces interrupciones.

Y tú, ¿entenderás que yo no esté para ti como antes? Porque ahora, eres tú la que eliges cuando no estar conmigo.

Por muchas cábalas que quiera hacer, necesito comprobar que dos suman, no restan. Y comprobar para quién suma.
Aún queda mucho. Muchos abrazos eternos y exclusivos. Ojalá el tiempo pasase despacio y pudiese saborear más esta linda etapa.

Ojalá, en unos meses me duplicase y estuviese SÓLO contigo y SÓLO con el bebé...

Ojalá, mis brazos se alargaran y os abarcase, para siempre.

De momento me quedo con este precioso cuadro de Ingrid Tussell en mi mente. Con ese consciente y eterno abrazo.

Ese abrazo que, de algún minúsculo modo, sabe a despedida.

CLC



martes, 20 de noviembre de 2012

Y me sigo divirtiendo, pero menos.



Mi estrategia demoledora se ha ido al traste.


 
Nuevamente ponen fecha de caducidad a mi embarazo.  Caduca antes, por supuesto.
Y, nuevamente, sumo con los deditos, resto y me llevo varias, y me asalta de nuevo la duda acerca de la identidad de la paternidad y maternidad de mi bebé.
Quizás la fecundación por abdución extraterrestre no sea tan descabellada... Quién en su sano juicio iba si no a dudar de la capacidad de un ecógrafo.

Resumo brevemente: FUR real: 12 de agosto, FUR maquillada para exámenes médicos: 15 de agosto -jajejijojuuuu qué lista soy!- Correspondencia ecográfica a las 7 semanas: OK con mi FUR real. Pero la gine no considera modificar mi FPP respecto a mi FUR maquillada.

Minipunto para la mami!

Eco del "1er" trimestre: FUR calculada ante la enorrrrrmidad y salida de rango de la criatura -a la que le late maravillosamente el corazón y se estira como si fuese un gatito... ainssss..- 6 de agosto.

Punto para los médicos... Mami trata de negociar... pero no hay forma... lo equivocado es la primera eco, la eco por lo privado, mi última regla e incluso mis encuentros amorosos...
Lo que sí es coherente y acorde es lo de la abducción. En este caso, tiene más sentido.

Lo positivo de todo esto es mi cachorrito... oh! prometo no enviarte más anabolizantes a través de la placenta que nos ponen en aprietos. Pero sobre todo, prometo dejar que seas tú el que decidas independizarte respiratoriamente hablando. Sacaré las garras y dientes, o peor, les azuzaré a tu padre, para eliminar los "elementos" entorpecedores del proceso.

Yo sin prisas trabajo mejor, apuesto a que tú también...

Menos mal que se abre alguna ventana en forma de ayuda que nos puede minimizar la presión que se nos avecina cuando demos la noticia de mi deseado parto en casa - aunque me da a mí, que alguien se estará enterando en estos momentos...-. Según este interesante artículo que, por otro lado, no me dice nada nuevo pero sí me interesan las malditas cifras, si es igual igualico de seguro parir en uno que en otro sitio, y a mí se me cierra la flor en el hospi, creo que lo más seguro para mi hij@ y para mí es hacerlo en casa.


Y aquí lo dejo, en próximas entregas, os presentaré a los elegidos en acompañarme en tan maravilloso viaje.
Ahora, a hablar con mi preciosura en ebullición para que colabore y se den los requisitos necesarios para ser atendida en nuestro hogar.

CLC

sábado, 17 de noviembre de 2012

Perdón, perdón, perdón, ...



¿Cómo no pude sentir tu presencia con lo grande y hermos@ que eres?

Hij@ mío, perdona a tu madre. Tu hermana se hace notar y ahora tengo que re-aprender a percibir. Al fin y al cabo, sois personas diferentes. Lo copiaré cien veces.


CLC

martes, 13 de noviembre de 2012

Perro del hortelano


No merezco los embarazos que tengo...

En el primero, la sorpresa del mismo me consolaba. El destino quiso que fuese... hasta donde él quisiese. Y esa seguridad era la base de mi bienestar.

En el segundo, el deseo de vivir de nuevo la experiencia es proporcional a la incertidumbre.

¿Cómo puedo comportarme como una primeriza en el segundo embarazo?

He leído, tratado de relajarme, me he comunicado - o intentado- con mi bebé, he visualizado... ¡¡¡Tengo mis deberes hechos!!!
Pero no puedo dejar de sentirme así...

A veces, siento hablar con mi vientre vacío. Luego me siento mal de pensar así.

Dicen, que las náuseas y mareos tienen mucho componente emocional. Miedos. 
Pues más miedos que yo, no ha tenido nadie... y ni por esas...
Claro, que mi miedo no es a ser madre, es a no serlo de nuevo.

El viernes tengo la eco "de los descartes". Al mentir en mi FUR, me la hacen en el límite o fuera de plazo (14 semanas) para la medición del pliegue. 
Ciertamente, no soy amiga de probabilidades. Siempre me ha parecido un coñazo la estadística. ;)
En esa eco quiero ver que le late el corazón y poco más.

El viernes respiraré tranquila, seguro - eso sí, no sé por cuanto tiempo- , pero hoy es martes... mis sentimientos hoy, no son los del viernes. Y estos sentimientos, también cuentan.

CLC





domingo, 4 de noviembre de 2012

Un ángel. Un bebé. Una hija de muchas mamás.



Hoy quince abrazos no alcanzan a secar las lágrimas de un solo corazón. Hoy, hace algo más de doce horas, Blanca decidió abandonar su morada.
Era tan pura y tan perfecta que sólo le bastó veintidós semanas para finalizar su tarea en la Tierra.
Y se fue como vino. Rápidamente. Como quien sabe lo que tiene que hacer y en qué plazo. Sin divagar.

Las ilusiones de veintidós semanas se desvanecen en pocas horas. Y el vacío que dejan es difícil de llenar.
El amor no desaparece. Como (casi) dice una de mis canciones favoritas: How can I keep from singing loving. Nunca desaparecerá.

Y ahora toca los porqués. Las culpas. Los llantos sin consuelo. Porque una madre que pierde un hijo necesita saber qué ha fallado. Porque el "tenía que ser" no basta. Porque el cuerpo continúa con su puerperio, sin bebé.

Porque la naturaleza no sabe de eso.

Porque esa mamá, ese papá, esa hermanita han de renunciar a algo para lo que nunca se está preparado.

Porque lo duro, empieza ahora.

Desde aquí, desde mi rinconcito, mando mi homenaje a ese angelito que cuidará de su familia, que le dará consuelo y que pronto le hará entender. Que le ayudará a cerrar heridas.

Blanca, un nombre tan puro, seguirá manteniendo su sonrisa con la que seguirá soñando su mamá. Desde donde esté, iluminará el camino y lo hará más llevadero.

Y nosotras seguiremos abrazando ese corazón. Acompañando su llanto. Acariciando su alma. Como hicimos cuando los motivos eran otros.

Encantada de haber podido sentirte un poquito a través de tu mamá.

Buen viaje.

CLC.